Unidxs Podemos-Alto Aragón en Común reclama respaldo institucional para los jóvenes que quieren instalarse en el medio rural

La confluencia oscense demanda que las instituciones ofrezcan vías para la llegada de nuevos habitantes aprovechando, entre otros, espacios expropiados o adquiridos por la administración en décadas anteriores

El diputado de esta formación Jorge Luis Bail ha cuestionado en el Congreso las acciones legales emprendidas contra grupos que rehabilitan y dinamizan zonas despobladas, y la falta de cauces que faciliten y fomenten una repoblación que considera “de vital importancia en el Alto Aragón”

Unidxs Podemos-Alto Aragón en Común recuerda que ya hay experiencias refrendadas por las instituciones, como las de Aineto, Ibort y Artosilla, que han permitido mantener población y una escuela en un valle como el del Guarga; y destaca que los apoyos recogidos recientemente por iniciativas similares muestran que estas experiencias son vistas “como una oportunidad” por amplios sectores sociales y por ayuntamientos

 

El mundo rural necesita personas.Y la reflexión de Unidos Podemos-Alto Aragón en Común es clara: la única respuesta de las instituciones para quienes desean vivir en el medio rural y habitar núcleos abandonados no puede ser la represión sino, antes al contrario, la creación de cauces para que puedan instalarse y mantener población, algo que considera esta candidatura de confluencia “de vital importancia” en la actualidad para un territorio con centenares de miles de hectáreas en situación de abandono arquitectónico, forestal y agrícola.

El diputado Jorge Luis Bail, (de la plataforma ciudadana Alto Aragón en Común,  integrada en el al grupo parlamentario confederal Unidos Podemos – En Común – En Marea), ha elevado a la mesa del Congreso diversas preguntas en torno a la rehabilitación de despoblados de titularidad pública, y específicamente sobre los casos con denuncia, como la de la Confederación Hidrográfica del Ebro contra Casa Selba (Huesca), la de la Junta de Castilla La Mancha contra Fraguas (Guadalajara) y la del Gobierno de Navarra contra Urniza (Navarra).

La paradoja reside, según recoge la pregunta escrita remitida por Luis, en que la mayor parte de personas y colectivos que deciden consolidar su presencia en el medio rural e instalarse para dinamizar zonas despobladas tienen formación y motivación suficiente para conformar estructuras agroecológicas y autofinanciadas que “tratan de dar respuestas prácticas y concretas a problemas globales que los estados y la Unión Europea tienen en sus agendas como el mantenimiento de la biodiversidad, los suelos, la soberanía alimentaria o el desarrollo sostenible”. Sin embargo, algunas administraciones, explica, lejos de aplaudir, facilitar e integrar estas experiencias como soluciones posibles, están emprendiendo acciones legales contra estos grupos sin haber existido ningún tipo de conflictividad social, ambiental o de otra índole.

La respuesta por escrito del Gobierno, que ha requerido de una petición de amparo a la presidencia del Congreso por parte del diputado oscense para que se hiciera efectiva, evita, sin embargo, contestar a las cuestiones concretas. Se limita a aseverar que tiene como uno de sus ejes de actuación implementar medidas de apoyo al mundo rural y de incorporación de la juventud autóctona a planes agrarios, pero elude mencionar a las personas que ya están en esos lugares, desde hace años, impidiendo su abandono; y tampoco responde sobre la manera de mantener estos proyectos, que mantienen abiertas escuelas y vivos los valles, o a cómo impulsar otros similares.

El Alto Aragón sufre con fuerza la despoblación y necesita, por tanto, gente; y, además, tiene el potencial para interesar a quienes quieren dinamizar estos territorios, considera Unidos Podemos-Alto Aragón en Común. Experiencias previas de nuevos pobladores, que han sido reconocidas por la administración, ya existen, como es el caso de las localidades de Ibort, Artosilla, Aineto, cuya cesión para un proyecto de estas características ha permitido mantener población –e incluso una escuela– en el valle del río Guarga.

También se han dado algunos avances en otros casos como el de Sieso de Jaca, cuyos habitantes contribuyen notablemente a mantener el colegio de Caldearenas, que han pasado a formar parte, desde mediados de 2016, del padrón de ese municipio, tras casi diez años de reclamación de ese derecho.

El juicio de Casa Selba, en el Sobrarbe, recuerda la confluencia altoaragonesa, ha permitido visualizar, a través de los numerosos apoyos sociales e institucionales que han recibido sus habitantes, que la demanda de asentar a estos nuevos pobladores está muy extendida y es vista como una oportunidad por numerosos sectores.

Aineto ha dejado de estar despoblado y acoge el colegio de la Guarguera
Foto: Wikipedia https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2466583

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